El Número de Diputados y el Censo Imprimir E-mail
El gobierno está pensando en aumentar en 71 el número de diputados nacionales (http://www.lanacion.com.ar/1930934-impulsan-un-aumento-del-numero-de-diputados-para-llevarlo-a-328) como moneda de cambio para obtener los votos necesarios para aprobar la reforma electoral que impone el sistema de voto electrónico.

Reproduzco a continuación un artículo en que me ocupo del tema del número de diputados y el censo de 2010. El artículo fue publicado en EL ESTADISTA, Nº 45, diciembre de 2011. (http://elestadista.com.ar/?p=1669)
 

El misterioso 257.
La Cámara de Diputados de la Nación está integrada por 257 miembros. Ese número -que se ha mantenido estable desde la provincialización de Tierra del Fuego- surge de una ley de 1982 en la que el gobierno militar estableció la fórmula para determinar cuántos diputados le correspondían a cada distrito. El resultado de esta fórmula es el número de diputados que cada distrito tiene en la actualidad.

La ley 22.847 toma como base el censo de 1980 (27,9 millones de habitantes) y establece que cada distrito tendrá 1 diputado cada 161.000 habitantes o fracción superior a 80.500. Hasta allí, la ley  respeta el principio constitucional que establece que el número de diputados debe ser proporcional a la población.

Pero la ley de 1982 introdujo otros elementos en la ecuación que alteran la relación directa población-diputado. En efecto, sin importar cuál sea el resultado del cálculo anterior, la ley "regala" 3 diputados a todos los distritos. Además, la ley introdujo otro elemento distorsivo al establecer dos límites mínimos: a) ningún distrito puede tener menos de 5 diputados y b) ningún distrito puede tener menos diputados que los que tenía en el Congreso en 1976 cuando se produjo el golpe militar.

La distorsión en la relación población-diputado produce lo que se conoce como sub y sobrerrepresentación. Los distritos poco poblados están sobrerrepresentados en el Congreso y los distritos más poblados están subrepresentados.

 

¿Qué efectos produce la sobre y subrepresentación?
La sobre y sub representación en Diputados altera no sólo la base de representación de cada diputado, sino que atenta contra el principio de igualdad del voto y, por lo tanto afecta también la igualdad entre los habitantes.

Veamos algunos datos. Un diputado por la provincia de Córdoba representa en la actualidad a 183.826 habitantes; mientras que un diputado por la provincia de Santa Cruz representa a 54.792 habitantes. Sin embargo, cuando se trata de decidir en la Cámara  el voto de ambos diputados vale lo mismo, aunque uno represente en la práctica a casi 3 veces más de personas.

La distorsión en la relación población diputado hoy oscila entre 1 diputado cada 223.215 habitantes en la provincia de Buenos Aires y 1 diputado cada 25.441 en Tierra del Fuego. Esta distorsión no puede justificarse en la búsqueda de un equilibrio entre los distritos. En el esquema constitucional argentino, la Cámara de Diputados representa población y es en el Senado donde los distritos están representados con igual peso, sin importar si son grandes o pequeños, cercanos o distantes del puerto, más o menos desarrollados.

La sobre y sub representación en la Cámara Baja afecta también el valor del voto, contradiciendo el principio constitucional del voto igual. Cuando los ciudadanos votamos por el presidente y vicepresidente de la Nación, en el país como distrito único, el voto de todos tiene el mismo valor y peso. Pero cuando votamos diputados, no es así. Obtener una banca en la Cámara de Diputados por el distrito Tierra del Fuego exige menos votos que los que hacen falta en Córdoba, Santa Fe o Buenos Aires.

 

Algunas alternativas
Hasta el momento se han realizado -ya en democracia- 3 censos de población, sin embargo nunca se ha revisado el número de diputados. El aumento de población de 27,9 millones a 40 millones debería suponer un ajuste.

La primera opción sería aplicar la fórmula de la ley de 1982 sobre la base de los resultados del censo de 2010. Esta solución presenta algunos problemas. En primer lugar la fórmula seguiría siendo inconstitucional en la medida en que distorsiona la relación población-diputado, al aplicar el plus de 3 y los mínimos.

El segundo problema se relaciona con el número total de diputados. En efecto, de aplicarse la fórmula de la ley 22.847, el total de diputados pasaría de 257 a 327. Nadie en su sano juicio propondría semejante cosa. Argentina no necesita 70 diputaos más. En realidad, habría que estudiar una disminución del número de miembros de la Cámara.

Si se mantuviera la fórmula hoy vigente ajustada a los resultados del censo 2010,  la provincia de Buenos Aires pasaría a tener 100 diputados, en lugar de los 70 que tiene en la actualidad. Córdoba pasaría de 18 a 24; Santa Fe de 19 a 23; Salta de 7 a 11; Mendoza de 10 a 14 y Tucumán de 9 a 12. Pero, como dijimos, el incremento en el número de diputados por distrito es absolutamente impresentable con un Congreso desprestigiado, paralizado por momentos y transformado las más de las veces en una simple escribanía del gobierno.

Los distritos beneficiados por los mínimos que establece la ley difícilmente apoyarían una ley para quitarse el privilegio. No se trata sólo de las provincias "chicas". Capital Federal no sólo tiene el plus de 3 diputados -como todos los distritos- sino que tiene 4 diputados más. La razón: en 1976 tenía 25 diputados. Si se aplicara la fórmula Capital Federal mantendría el privilegio -aunque por su población más el plus de 3, le corresponderían 21 diputados. En este esquema, el mínimo de 5 sólo beneficiaría a Tierra del Fuego que por su población y con el plus de 3 sólo llegaría a 4 diputados. El resto de los distritos con 5 diputados (Catamarca, La Pampa, La Rioja y Santa Cruz) alcanzarían esa cifra con su población y el plus de 3.

Otra alternativa sería la de modificar la ley, volviendo al esquema constitucional de la relación directa entre población y número de diputados por distrito. Al hacerlo habría que aprovechar para elevar el número de habitantes por diputado para evitar aumentar el número total de miembros de la Cámara.

El censo de 2010 ofrece una excelente oportunidad a los legisladores para revisar la ley que fija el número de diputados y al hacerlo corregir las distorsiones en la relación población-diputado. Sería interesante también que aprovecharan la ocasión para reducir el número total de representantes. 

 

 
Voto Electrónico: "rápido y moderno" y sin garantías Imprimir E-mail

El Congreso comienza a discutir mañana el proyecto de reforma electoral que envió el Presidente Macri. El eje central de la propuesta es la adopción del voto electrónico, al revés del mundo y sin las garantías necesarias.

Escribí sobre esto para el Informe 2015 de Poder Ciudadano que se presentó ayer. En [mi artículo] digo:

"Si se propicia la adopción del voto electrónico se deberían respetar algunas garantías mínimas.

a) Cualquier sistema de voto electrónico que se pretenda imponer debe garantizar efectivamente el secreto del voto. Esa garantía debe ser real a los ojos de cualquier elector, y efectiva desde el punto de vista tecnológico. 

b) Se debe evitar la privatización del proceso electoral. La dependencia técnica de los organismos de control representa un grave riesgo para la limpieza de los comicios y la legitimidad de los electos. Los organismos de control electoral deben contar con la capacidad técnica y los recursos económicos necesarios para ejercer su función con plena independencia.

c) El sistema debe garantizar la más amplia auditoría por parte de los partidos políticos y la ciudadanía. Los expertos en informática, las organizaciones de la sociedad civil o incluso los ciudadanos individualmente tienen derecho a la información técnica necesaria para analizar el sistema en su integridad.

d) La transparencia y auditabilidad debe incluir el proceso de recuento de votos en la mesa de votación, en la carga de datos y contabilización del escrutinio provisorio y en el escrutinio definitivo. La información debe estar disponible para toda etapa del proceso en que se incorporen mecanismos electrónicos, sea para impresión y lectura de códigos, transmisión de datos, cómputo y publicación de los mismos.

e) La información sobre los resultados de mesa, escrutinio provisorio y definitivo deben permanecer disponibles en Internet en forma accesible, amigable, en formato utilizable y en tiempo real. La importancia y utilidad de esta información no termina dos días después de la elección."

 

Ninguna de estas garantías están cubiertas por la reforma electoral del Ejecutivo. Esperemos que el Congreso esté a la altura del desafío. La opción es ¿Escribanía o Poder?

 

Puede bajarse el libro completo de Poder Ciudadano, en el siguiente link
 http://poderciudadano.org/libros/PoderCiudadano-Informe2015.pdf 

 

 

 

 

 
Reforma política: voto electrónico y poco más Imprimir E-mail

A continuación un extracto del artículo publicado en BASTION DIGITAL el 11 de Julio de 2016

 

El gobierno acaba de remitir al Congreso el proyecto de ley de reforma electoral cuya principal innovación es la adopción de un sistema de voto electrónico: la “boleta única electrónica” que se usó en Salta y en la Ciudad de Buenos Aires o un sistema parecido, según surge de las incompletas y confusas normas del proyecto.

La exposición de motivos expresa que el objetivo del gobierno es crear un sistema del siglo XXI. Si ese es el objetivo, la respuesta es la boleta única en papel al estilo de la que se aplica con éxito en Córdoba y Santa Fe. Sólo 3 países en el mundo aplican el sistema de voto electrónico a nivel nacional: Brasil, Venezuela y la India. Bélgica lo abandonó a partir de este año. Países desarrollados como Alemania y Holanda hicieron alguna experiencia pero abandonaron el sistema porque no garantiza ni el secreto del voto, ni la posibilidad de cualquier ciudadano de entender cómo funciona el sistema. Tampoco se siguió adelante con los proyectos de aplicar el voto electrónico en Francia, Finlandia, Irlanda, Bulgaria, Austria. Tampoco se utiliza en Gran Bretaña. En Estados Unidos la mayoría de los estados utiliza sistemas de boleta única papel e incorpora mecanismos de lectura electrónica de esas boletas-papel.

El gobierno a través del Secretario de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior ha explicado que propone el sistema de voto electrónico con el objetivo de terminar con el clientelismo. Craso error. El clientelismo como forma de hacer política no se agota en el momento electoral, ni se limita a la compra de votos. Venezuela aplica el sistema de voto electrónico y sin embargo sufre las consecuencias de un modelo clientelar populista desde hace años. Cabe preguntarse qué sucede con la forma de hacer política en los distritos argentinos donde se aplicó el sistema. ¿Ya no hay clientelismo político?

Se sostiene también que con el voto electrónico se corrige el problema derivado del robo de boletas. Esto es cierto, se garantiza al elector contar con la oferta electoral completa. Pero eso también se logra con la boleta única de papel sistema utilizado en la mayoría de los países del mundo, que es más simple, más barato y garantiza el secreto del voto.

El sistema de voto electrónico sólo corrige uno de los problemas señalados (el robo de boletas) pero multiplica y renueva las vulnerabilidades (problemas vinculados con el secreto del voto, la transparencia del sistema de escrutinio y la trasmisión de resultados, las posibles fallas del sistema y un largo etcétera que los especialistas informáticos han señalado en Argentina y en el mundo). Esas vulnerabilidades vinculadas al voto electrónico tienen una característica que agrava la situación: son más difíciles de detectar y no hace falta una gran organización, ni movilización para producirlas con efectos en el resultado electoral.

A esas nuevas vulnerabilidades que incorpora el voto electrónico al sistema electoral, hay que sumar los costos. No sabemos qué presupuesto insumirá la compra, alquiler o construcción de las máquinas, ni del software que se utilizará. Tampoco sabemos cómo se solucionará el problema de la obsolescencia de la tecnología, tampoco se dice nada respecto al problema derivado de la gran cantidad de baterías de las que habrá que disponer. En materia de costos, la boleta única papel es sin duda una opción más económica.

 

Artículo completo en  
http://ar.bastiondigital.com/notas/voto-electronico-y-poco-mas

 

 

 

 

 

 
El voto electrónico no es la solución Imprimir E-mail

 

2015 ha sido un año marcado por los procesos electorales tanto en el orden nacional como provincial y municipal. Prácticamente todos los meses hemos tenido una elección.

Esa sucesión de campañas y elecciones sumada a las irregularidades en las elecciones provinciales de Tucumán han puesto otra vez a la reforma electoral entre las prioridades de la agenda pública. 

Es muy probable que el tema se debata en el Congreso el próximo año. En el artículo que publicamos en DIGITAL RIGHTS Nº 27 explicamos porqué creemos que el voto electrónico no es la solución a los problemas que se han detectado.

http://www.digitalrightslac.net/es/el-voto-electronico-no-es-la-solucion/

 

 

 
La Elección más Interesante Imprimir E-mail

El 25 de Octubre los argentinos votamos. Aquí la columna que escribí para LA NACION apenas cerrados los comicios.

Los hechos me dieron la razón en cuanto al escrutinio provisorio. Es indispensable que el conteo de los votos esté a cargo de una autoridad imparcial y no de los empleados del gobierno de turno (En la foto Ministro de Justicia Alak y Director Nacional Electoral Tulio) y de una empresa privada (INDRA) contratada por el mismo gobierno.

http://www.lanacion.com.ar/1839664-las-elecciones-mas-interesantes

 

 
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