El Pensamiento UniKo


La intolerancia a la crítica y el pensamiento independiente es una de las características de las administraciones kirchneristas; lo fue en Santa Cruz y lo es hoy en la República.

Desde 2003, los Kirchner han recurrido a diversos mecanismos para acallar la crítica.

Los recursos correspondientes a la publicidad oficial han sido manejados de manera discrecional, favoreciendo a los medios, productores y periodistas afines al gobierno, en detrimento de medios de mucha mayor tirada o audiencia pero independientes. Poder Ciudadano ha puesto a disposición de todos los interesados una base de datos interactiva con la información completa de la distribución de la pauta oficial, con datos que resultan muy ilustrativos de esta forma de disponer del presupuesto público.

Los medios del Estado, como Canal 7, son administrados como patrimonio del gobierno, del partido o más claramente como un bien ganancial, como quedó de manifesto en la última campaña presidencial. El cierre de espacios conducidos por periodistas independientes puso a las claras que el matrimonio presidencial no tolera no ya la crítica; no tolera la independencia de pensamiento. Este manejo del canal del Estado llega al extremo del ridículo, como lo que sucedió durante del trasmisión de la inauguración del Festival de Jesús María en Córdoba, donde deliberadamente se evitó trasmitir la imagen del Vicepresidente de la Nación y del Gobernador de la Provincia.

No necesitamos una base de datos para recordar las diatribas lanzadas desde el atríl presidencial, o la banca del congreso, contra cualquier persona con prestigio y credibilidad que osara disentir con el gobierno, expresar una crítica, hacer una caricatura o simplemente pensar y opinar independientemente.

Otro de los mecanismos utilizados por el kirchnerismo para limitar el espacio para el debate democrático y el pluralismo es la compra de medios por parte de empresarios amigos del poder que, bajo el ropaje de la libertad de empresa, sacan del aire los programas donde se respeta la libertad de opinión, el pluralismo, el debate serio y donde no hay lugar para la presión directa o solapada.

La decisión de los nuevos dueños de Radio del Plata de rescindir el contrato del Dr. Nelson Castro es un claro ejemplo de la intolerencia del poder de turno y de sus amigos.

Por fortuna, todavía hay medios independientes que respetan la libertad de expresión, no imponen mordazas a sus periodistas y dan espacio al disenso y a la pluraidad de opiniones. En esos medios podremos seguir escuchando, viendo y leyendo las reflexiones y opiniones del Dr. Nelson Castro y de tantos otros que se animan a disentir.

El pensamiento único es incompatible con la democracia y la república. La ciudadanía debe tomar conciencia de los peligros que estas conductas encierran. Esta no es una cuestión que afecte sólo a los medios o a los periodistas. La intolerencia frente a la independencia de criterio y la libertad de pensamiento y opinión nos afecta a todos.

Por desgracia, en la Argentina de hoy, pensamiento único se escribe con K.